sábado, 12 de marzo de 2016

Mi primer discurso/ ECMH

La vida es un recreo de la muerte

Llanto, un suspiro, libertad y una lucha interminable. Nacemos sin nombre, desnudos, sin religión, sin estereotipos, sin odio. Después de cerrar los ojos para siempre es donde empieza la vida ¿entonces qué es esto a lo que llamamos vida? Es un recreo de la muerte, donde algunos nos enseñan a vivir y a otros a sobrevivir. Siempre me pregunte ¿Por qué este lugar? ¿Por qué rodeados de ellos?, sé que existe algo más allá de lo que simplemente me rodea. No sabemos de dónde venimos ni hacia dónde vamos, o ¿Quién nos ha creado? Solo se nos está permitido estar aquí; en medio de allá y del más allá y somos libres encerrados en 3 dimensiones. Nuestro mundo gira alrededor de lo que nos interesa, lo que nos gusta y apasiona, pero termina… en un momento simplemente llega a su fin. Amar, ser agradecido, compartir, ser tu nunca será un desperdicio de este recreo.


La vida es el mejor espacio para crear lo que amamos, para sentir sin miedo, para atrevernos, para reparar daños, para ser lastimados, para recuperarnos y continuar hasta que simplemente se acabe. Prometí vivir cada día como el mejor de todos aunque fuese el peor, el silencio y los recuerdos de años son los mejores acompañantes, como siempre me dijeron vine solo, solo voy y sola me iré; pero sé que tu iras conmigo, con tus palabras, consejos, estupideces. No conozco que hay después de que cerraste los ojos, luego de tantas lecciones, caídas, risas, golpes, altos y bajos pero siempre prometiste estar. Cerrar los ojos, y pensar que todo está bien simplemente que el mundo por un momento está bien. Todos estamos bien. Solo necesitas dejarlo ir. Las cosas pasan, las personas pasan, el dolor se supera pero te quedas con algo, mi alma y yo el último recuerdo, la última platica y puede parecer injusto aunque siempre me advertiste que ibas a ganar. Este recreo termino para ti aun no para mí, siempre me dijiste que si no te encontraba en el jardín te buscara en la cuarta dimensión que ahí siempre ibas a estar. El recreo es corto pero los recuerdos que vivimos permanecen eternos, solo quedan en ese cerrar de ojos e imaginarlos.